El futuro de la planta de Stellantis en Brampton vuelve a estar en el centro de una negociación laboral que podría afectar a miles de trabajadores en Canadá.
Unifor, sindicato que representa a más de 9,000 trabajadores de Stellantis en el país, afirmó que una huelga es una posibilidad real después de que las conversaciones con la empresa se estancaran por el futuro de la planta de Brampton.
El conflicto ocurre mientras Stellantis analiza una posible venta de las instalaciones a la empresa de defensa Roshel. La planta permanece inactiva desde 2023, y su futuro se ha convertido en un asunto importante para la economía de Brampton y para numerosos trabajadores del sector automotor.
El sindicato exige claridad sobre el futuro de los empleos
La presidenta nacional de Unifor, Lana Payne, señaló que el sindicato todavía espera alcanzar un acuerdo antes de que expire el convenio colectivo vigente, pero sostiene que Stellantis debe modificar su posición respecto a la planta.
Roshel ha indicado que estaría dispuesta a considerar la contratación de trabajadores despedidos de la instalación. Unifor, sin embargo, sostiene que esos posibles puestos no necesariamente sustituirían las condiciones y calidad de los empleos asociados a la producción automotriz.
Ottawa también sigue el caso
El gobierno federal ha señalado que quiere ver un nuevo modelo para la planta y que continuará presionando a la empresa mientras se define su futuro. Hasta ahora no existe un acuerdo final sobre la venta ni sobre el destino de las operaciones.
Para Brampton, el resultado de estas negociaciones podría tener consecuencias laborales y económicas importantes, especialmente por el peso histórico de la industria automotriz en la ciudad.
Fuente: Global News / The Canadian Press.





























