Un exconcursante de la versión griega del reality Survivor presentó una demanda por más de US$100 millones contra productores del programa después de sufrir un grave accidente durante una grabación en República Dominicana que terminó con la amputación de parte de una pierna.
El demandante, Stavros Floros, sostiene que el incidente ocurrió mientras participaba en una actividad vinculada al programa cerca de Isla Saona. Según las alegaciones recogidas en la demanda, fue colocado en una zona utilizada para pesca submarina donde también existía tránsito de embarcaciones y no se habrían aplicado medidas de seguridad suficientes.
La demanda cuestiona las condiciones de seguridad del rodaje
El caso pone el foco sobre las obligaciones de las producciones internacionales cuando realizan competencias físicas en playas, zonas marítimas y otros entornos naturales de República Dominicana.
Floros reclama una compensación superior a los US$100 millones por los daños físicos, médicos, económicos y personales que atribuye al accidente. Las acusaciones forman parte de una demanda civil y, por tanto, deberán ser evaluadas por el tribunal; no constituyen por sí solas una determinación judicial de responsabilidad.
De acuerdo con los reportes publicados sobre el caso, el accidente ocurrió durante la producción de Survivor Greece en territorio dominicano. República Dominicana ha sido utilizada durante años como locación de distintas versiones internacionales del formato debido a sus playas, clima y capacidad para alojar producciones de gran escala.
República Dominicana, escenario habitual de realities internacionales
El país se ha convertido en un importante destino para rodajes extranjeros, generando actividad para hoteles, transporte, técnicos, proveedores y personal local. Ese crecimiento también aumenta la importancia de protocolos estrictos de seguridad, seguros y supervisión, especialmente cuando se realizan pruebas físicas o actividades en el mar.
La demanda de Floros podría generar atención más allá del programa específico porque plantea preguntas sobre cómo se evalúan los riesgos de las competencias, quién controla las zonas de filmación y qué medidas deben existir para proteger a participantes y trabajadores.
Hasta que el proceso judicial avance, corresponde distinguir entre los hechos médicos reportados y las responsabilidades legales que el demandante atribuye a la producción. Los productores tendrán oportunidad de responder a las acusaciones dentro del procedimiento correspondiente.
El caso ha comenzado a circular ampliamente en medios dominicanos e internacionales por la magnitud de la reclamación y por haberse producido el accidente durante una grabación en uno de los principales destinos turísticos de República Dominicana.
Fuente: Diario Libre.
