Venezuela le dio un golpe histórico a Estados Unidos y el Clásico Mundial ya tiene nuevo dueño.
Lo que pasó en Miami no fue un simple juego de pelota. Fue una sacudida continental. Venezuela derrotó 3-2 a Estados Unidos el 17 de marzo para conquistar por primera vez el Clásico Mundial de Béisbol, y lo hizo con drama del bueno: un doble decisivo de Eugenio Suárez en la novena entrada y un cierre perfecto de Daniel Palencia para apagarle la fiesta al gigante.
Lo más duro para los estadounidenses fue que tenían el partido agarrado por los pelos después del jonrón de dos carreras de Bryce Harper en el octavo, pero Venezuela no se quebró. Respondió de inmediato y terminó llevándose una victoria que ya entró en la historia del béisbol latino. Maikel García fue nombrado Jugador Más Valioso del torneo, y el triunfo fue tan grande que desató celebraciones masivas en Venezuela. Esto no fue una sorpresa cualquiera; esto fue una bofetada deportiva con eco mundial.


