La Familia Samuels anuncia con profundo dolor el triste adiós de un alma extraordinaria y amigo inigualable. Su partida deja un vacío inmenso en el corazón de muchos. Enviamos nuestras más sinceras condolencias a toda la Familia Samuels en este momento de profundo pesar. Que descanse en paz.
Muchos que no le conocían personalmente le llamaban “Martín” el Dominicano gordito que más bailaba salsa, o el carismático cubano instructor de baile, también como el jamaiquino que amaba la cultura hispana, pero lo cierto es que Martin Samuels fue nacido en Halifax, Nova Scotia, Canada. y mostro gran pasion por la cultura hispana desde muy joven.

Martin vivió y respiró por la danza. Enseñó con pasión y dedicación en diversas comunidades de Toronto, especialmente con los jóvenes, brindando un camino alternativo a través del arte del baile. Su legado se refleja en las innumerables clases que impartió en el Centro Comunitario Falstaff durante décadas, en su papel como el primer entrenador de baile para el grupo de danza juvenil de los Toronto Raptors, en su trabajo en Harbour Front Dancing on the Pier. A lo largo de los años, nos deleitó con sus lecciones de ritmos latinos en Dundas Square y su participación en diversos eventos étnicos en Toronto. Martin fue un magnífico maestro de ceremonias y un cálido anfitrión que irradiaba alegría en cada presentación. Su contribución al mundo de la danza fue tan esencial que fue honrado con el título de Oso de Peluche de Toronto y su talento quedó inmortalizado en diversos artículos, incluyendo una destacada aparición en la revista Macleans.
Recuerdo con cariño la primera Fiesta Latina en Barco a la que asistí en Toronto en 2008. Allí pude presenciar la pasión y el amor que Martin infundía en cada paso de baile. Su presencia iluminaba la sala y su sonrisa contagiaba felicidad a todos los presentes. Martin, fuiste amado intensamente y nuestra gratitud hacia ti es eterna.
Hoy, mientras nos despedimos, sabemos que tu espíritu vivirá para siempre en nuestros corazones. Que encuentres la paz eterna, querido Martin. Descansa en paz, sabiendo que siempre serás recordado como un ser excepcional, inspirador y amado.