Octubre es la época del año ideal para crear recetas a base de calabaza. La variedad de productos que se ha desarrollado incluye postres, café y platos principales. Pero se debe tener cuidado, no significa que todos son saludables. Estos pueden tener un alto contenido de azúcares, aditivos y preservativos, dejando de lado los nutrientes que provee la calabaza a nuestro organismo.

Si buscas utilizar la calabaza durante estos días ten presente que para obtener el mayor provecho de esta verdura debes consumirla en su forma natural.

Bajo aporte en calorías.

La calabaza apenas contiene calorías, unas 15 calorías por cada taza.

Fuente de minerales.

Es alta en potasio. En 1 taza de calabaza obtienes 130mg de potasio, le siguen, aunque en menor medida, el calcio y el fósforo, magnesio, cobre, y zinc.

Rica en betacarotenos y vitamina A.

El aporte más significativo de la calabaza es la vitamina A, principal fuente de betacarotenos, esencial para el funcionamiento del sistema inmunológico. Protege la salud visual y la piel de los rayos ultravioletas. Con 2 tazas se cubre la ingesta diaria recomendada.

Ayuda a perder peso.

Su contenido de 90% agua y alta en fibra hace que la calabaza tenga efectos de saciedad cuando la consumimos y nos mantiene hidratados.

Protege el corazón.

El potasio, la fibra y la vitamina C que se encuentran en la calabaza hacen que la presión arterial se estabilice. El potasio también reduce el riesgo de accidentes cerebrovasculares, además de proteger a los músculos del deterioro y preservar la salud ósea y dental.

Previene el estreñimiento.

La gran cantidad de fibra que tiene la calabaza ayuda a regular el tránsito intestinal, reduciendo el riesgo de estreñimiento y problemas intestinales.

Mejora los síntomas de la diabetes.

Reduce la concentración de glucosa en sangre y mejora los síntomas de la diabetes.

Crema de calabaza de vainilla

Ingredientes

2 libras de calabaza cocida

10 onzas de garbanzos cocidos

2 cucharadas de adobo

1 cucharada sofrito

1/2 cucharada jengibre en polvo

1 cucharadita orégano seco

1 cucharadita “Italian seasoning”

1 onza queso favorito (opcional)

1/2 taza leche favorita (opcional)