AFP Shanghái, China. Son el equipo de menor estatura del Mundial de básquetbol de China, pero República Dominicana está demostrando que el tamaño no lo es todo luego de ganar sus dos primeros partidos de la cita mundialista.

Los caribeños se clasificaron el martes a la segunda ronda del torneo con una valiente victoria 70-68 sobre Alemania, que acompañó al triunfo en el estreno por 80-76 ante Jordania.

“Tal vez para mucha gente somos la sorpresa del torneo”, dijo el entrenador de República Dominicana, el argentino Néstor ‘Che’ García, con su voz ronca, luego de despedir a los germanos. “Pero creemos en nosotros mismos y ahora disfrutamos de este momento”.

“Esto es sólo un juego, este equipo puede hacer más cosas en el Mundial”, advirtió.

Con el boleto para la siguiente fase asegurado, el técnico de 54 años y sus hombres afrontarán ahora a la potente Francia el jueves por el liderato de la llave G.

El jugador más alto de los dominicanos es el centro Eloy Vargas (210 cm), y la altura media de la plantilla es de 194 cm, según las estadísticas de la FIBA.

Eso les convierte, junto a Filipinas, en el equipo más bajo de los 32 del torneo. El combinado más alto es Serbia, con una media de 206 cm.

Los caribeños volverán a mirar hacia arriba cuando enfrenten a Francia (media de 202 cm), pero el ala-pivote Ronald Roberts asegura que lo que pierden en altura lo ganan en otros aspectos.

“Jugamos con mucha energía. No pudieron igualar la energía el partido entero y eso fue lo más importante”, apuntó Roberts luego de la victoria frente a Alemania en Shenzhen (sur).

“Necesitábamos ir con energía. No somos favoritos, somos un poco más pequeños que estos equipos, pero jugamos más duro que ellos y eso es lo que nos hace continuar”, añadió.

– “El mundo ha cambiado” –

En el Mundial hay 54 jugadores que se desempeñan en la NBA, un récord, pero ninguno representa a República Dominicana porque García no dispone de Karl-Anthony Towns, de los Minnesota Timberwolves, y Al Horford, de los Philadelphia 76ers.

Eso da más valor al trabajo hecho por el técnico argentino, un veterano que ha entrenado por casi 30 años en Sudamérica y España.

Después del duelo frente a Alemania, el preparador desveló cómo maneja a su grupo de jugadores cuando se enfrentan a los problemas, e inevitablemente a rivales más altos.

“Ahora el mundo ha cambiado”, dijo, con un tono más de filósofo que de entrenador de básquetbol.

“Antes, en el pasado, si tú veías, creías. Esa (era) la escuela (de pensamiento) de mi padre. “Ahora, si crees, ves”.