Las autoridades canadienses dijeron este lunes que los dos fugitivos sospechosos de matar a una mujer estadounidense, a su novio australiano y a otro hombre, fallecieron por heridas de balas autoinfligidas.

Las autoridades policiacas de Canadá informaron este lunes que los jóvenes acusados de tres asesinatos, cuyo caso desató una intensa búsqueda, perdieron la vida a causa de un suicidio “por disparos”. Esta conclusión se basa en los resultados de las autopsias realizadas por médicos forenses en Manitoba.

Kam McLeod, de 19 años, y Bryer Schmegelsky, de 18, eran sospechosos de cometer tres asesinatos: el de una pareja de un australiano y una mujer estadounidense, así como el de un adulto canadiense.

La búsqueda de estos jóvenes terminó el miércoles pasado cuando sus cuerpos fueron encontrados cerca de la comunidad de Gillan.

McLeod y Schmegelsky fueron vistos por última vez el pasado 22 de julio. Un día antes fue hallado el coche quemado de Leonard Dyck, una de sus presuntas víctimas.

No se ha revelado cuándo fue que los presuntos asesinos fallecieron; sin embargo, la Policía Montada de Columbia Británica informó que pudieron estar vivos varios días después de que fueron vistos por última vez en julio en el área de Gillan.

La investigación
Hasta este lunes las autoridades han confirmado que encontraron dos armas de fuego cerca de los cuerpos, por lo que están realizando pruebas para confirmar que están relacionadas con los homicidios de Chynna Deese, de 24 años; su novio Lucas Fowler, de 23; y una tercera v´íctima, Leonard Dyck, de 64.

McLeod y Schmegelsky crecieron en Vancouver y trabajaron juntos en una tienda Walmart local antes de partir en lo que sus padres pensaron era un viaje a Yukón por trabajo. Los jóvenes fueron considerados originalmente como personas desaparecidas el mes pasado y más tarde se convirtieron en sospechosos.

Las autoridades los acusaron por las muertes de Deese y Fowler, que murieron por impactos de bala. Sus cadáveres fueron encontrados a lo largo de la carretera de Alaska, cerca de Liard Hot Springs, en el norte de Columbia Británica, el pasado 15 de julio.