Los Golden State Warriors se llevaron el segundo partido de las Finales de la NBA al imponerse por 104-109 en el ScotiaBank Arena de Toronto que les permite poner el 1-1 en la serie. Pese a los 48 puntos que sumaron entre Klay Thompson y Stephen Curry, la irrupción de DeMarcus Cousins o a un Draymond Green que rozó el triple-doble, el gran protagonista del final del partido fue Andre Iguodala.

Tras una sequía de más de cuatro minutos sin anotar para los Warriors, los Raptors consiguieron ponerse a tan sólo dos puntos (104-106) con un parcial de 0-10 coronado con un triple de Danny Green a falta de 27 segundos para el final.

En el siguiente ataque, la defensa canadiense trató de hacer falta, pero el balón llegó a Iguodala y, con tiempo para pensárselo, el veterano alero anotó de tres puntos para dejar el partido sentenciado a falta de siete segundos.

Stephen Curry que no tuvo su mejor actuación individual pero ayudó a los Warriorsa ganar a domicilio dijo que el haberlo dejado la defensa rival sin marcar fue una “falta de respeto”.

Curry alabó la figura de Iguodala, de quien dijo que hacer una labor que no se ve pero que es fundamental para el equipo: “Además tiene la capacidad de mantener siempre la calma y la concentración en los momentos de mayor presión, que se coloca mejor que nadie y eso fue lo que sucedió esta noche”, declaró Curry al concluir el partido. “La defensa de los Raptors fue irrespetuosa con Andre (Iguodala) y lo pagaron caro”.

‘Iggy’, que tuvo que dejar el partido momentáneamente tras recibir un golpe por parte de Marc Gasol en un bloqueo, volvió para ser el héroe y se situó además como el decimoquinto jugador con más triples anotados en la historia de las Finales (31) superando a Scottie Pippen y a Kyrie Irving.