Reflexiones y datos de un trabajador comunitario acerca de la juventud latina de Toronto

Posted by Juan Sanchez on Jun 11th, 2009 and filed under Ayuda, Opiniones. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response or trackback to this entry

Mis experiencias trabajando con jóvenes data desde 1987, cuando un grupo de aproximadamente 200 jóvenes -varones y señoritas- de escuelas adyacentes acudieron al Bob Abate Community Recreation Centre, motivados por la falta de lugares sociales donde recrearse después de su faena escolar, enfrentando debido a la barrera del idioma, una falta de comunicación fluida con los trabajadores del centro.Dada mi experiencia laboral y a la vez ser padre de cuatro jóvenes que oscilan entre las
edades de 18 a 5 abriles de edad, puedo expresar que los problemas mayores que enfrentan
nuestros muchachos, son el del contexto social y el de la familia. Voy a ahondar al respecto
con tres consideraciones.

1.- En un reciente informe estadístico de Canadá se menciona que la violencia física entre los
jóvenes escolares ha aumentado desde el 2005 y que un 12% de las muchachitas estudiantes
han sido acusadas por violencia, los expertos indican que anteriormente las jóvenes se
peleaban con palabras y no con los puños como los varones, los tiempos han cambiado en la
asunción de los roles y con ello el modo de violencia en la juventud, las señoritas ahora
también aspiran a estar a la par de los varones en el liderazgo del más fuerte dentro del
grupo, apoyadas en buena medida por lo mismos varones y desde luego por sus compañeras.

Los jóvenes adolescentes se han convertido en personas altivas, desafiantes, rebeldes,
desobedientes y hasta insensibles, viviendo en un mundo electrónico lleno de mentiras
donde la competencia, el sexo, el alcohol, los estupefacientes y el exhibicionismo imperan.
Los pasatiempos edificantes, frecuentes en tiempos pasados se han extinguido; ahora las
discotecas, las pasiones desordenadas, el exceso de bebidas alcohólicas, el internet y la
televisión son el deleite perseguido a toda costa, sin importar el precio que haya que pagarpara obtenerlo incluyendo la prostitución.

La música que nos permitía recrear hermosos momentos, ahora busca transportar a los
jóvenes oyentes al éxtasis momentáneo y hasta es usado como una abstracción de la realidad,
combinada con los estupefacientes los envuelve en el peligroso mundo de inconsciencia y
escape de la realidad misma.

El consumismo los arropa, y lamentablemente la gran influencia de los medios de
comunicación y la publicidad en su gran mayoría promueve los antivalores, y los incita cadavez más a la competencia irracional y a la lucha por adquirir las mejores marcas, pues el
poseerlas y exhibirlas les proporciona identidad y una frágil seguridad frente a los demás.
Quienes intentan ser diferentes se exponen a la presión del grupo, a la burla, a la
desaprobación y hasta al rechazo, ante la imposibilidad de mantener un estilo de vida bajo
esos estándares, viven con profundas tristezas, desánimos y depresiones, lo que origina en
buena medida el aumento de la violencia en que muchos jóvenes incurren y la repercusión en
su rendimiento escolar.

2.- Un buen número de jóvenes de hoy en día carece de un modelo paternal debido a la
desintegración familiar y a veces la ambivalencia que esto genera les lleva a dejarse influir por
los muchos que están al acecho de esa falta de soporte dentro de la familia. Muchos jóvenes
deambulan por los malls, parques, train tracks y otros lugares cuando terminan la escuela
entre las tres y media y las cuatro de la tarde, tiempo en que hasta donde yo sé no hay mucha
programación deportiva y cultural para evitar el ocio; por el contrario, fácilmente se les
presenta el camino de los estupefacientes, del McDonald u otros incentivos que les hacen ver
la vida fácil adhiriéndolos a círculos poco recomendables y cuando están dentro es cuando
comienzan los problemas mayores, con más dependencia de sustancias, marcas de vestuario,
zapatos y dinero fácil.

Tratando de realizar una reflexión ante esta problemática aun sin solución, se me ocurre la
siguiente interrogante: ¿Son nuestros hijos el reflejo de una sociedad cuyos valores se han
perdido, o son el resultado del descuido y desatención de padres y profesores imbuidos en la
prisión del tiempo, del querer hacer y el querer tener?
Con mucho pesar, observamos que se han creado dos mundos paralelos separados por un
profundo abismo, donde en la mayoría de los casos no existe entendimiento y comprensiónentre los jóvenes y sus padres y profesores. Los adultos nos hemos enfocado en el rol de
simples proveedores económicos, con dedicación desmedida al trabajo – unos para
sobrevivir y otros en búsqueda de mayor bienestar – complacientes y permisivos por
comodidad.

Es tiempo de reaccionar, abogar, y entender que únicamente con la instrucción y el cuidado
de los padres y las madres, la juventud y por ende la ciudad tendrán un futuro mejor. Este
tiempo nos exige restaurar las relaciones, para que los hijos con nuestro amor y comprensión
puedan salir adelante.

Los muchachos y muchachas me atrevo a decir que en lo más profundo de su ser y aun sin
reconocerlo necesitan a sus padres y anhelan poder compartir con ellos sus inquietudes,
dudas y necesidades.

3.- Con base en lo anterior podría decir sin temor a equivocarme que debemos dar a
conocer estos temas para generar mayor conciencia entre nosotros y en los educadores – que
en su mayoría no son de nuestra cultura – buscando un entendimiento más amplio de nuestra
idiosincrasia hispana y mayores posibilidades para su desarrollo.
Llevemos a todos los rincones el conocimiento de que nuestras costumbres, necesidades y el
mito de que yo soy de tal o cual país juega un papel muy importante en nuestros jóvenes y ennuestra comunidad en general.

En síntesis, los padres y madres que tenemos que trabajar para poder sostener a la familia
debemos actuar para que nuestro esfuerzo no se esfume debido al mal funcionamiento de
esos factores sociales y familiares, que llevan a nuestra juventud al desapego que sienten poreducarse y a la horrible cifra del 40% de abandono escolar.

Juan A. Sánchez
Community Outreach Worker, Access and Diversity Unit/
Parks Foresty and Recreation, City of Toronto

Related Posts with Thumbnails

Leave a Reply

Translator
Spanish flagItalian flagEnglish flagFrench flag