Interpretación del Sankipankismo Dominicanado.
Antes de abordar este tema es preciso describir el término “Sanky Panky”: simplemente se le atribuye el nombre normalmente al hombre que a menudo circula por las discotecas, hoteles y playas turísticas del Caribe. Se dedica a buscar mujeres, sobre todo, solteras para conquistarlas y convencerlas a tener relaciones sexuales y luego vivir a las expensas de ellas.
El Sanky dominicano por excelencia es el que trabaja en el personal del hotel, generalmente en equipos de animación, como bar tender, o como camarero. No todos los que trabajan en estos lugares son calificados como sankies. Los salarios que ganan son normalmente bajos y para complementarlos aprovechan la oportunidad de interactuar con las turistas y así rezarles un padre nuestro y un ave María.
La actividad inicial del Sankie panky implica por lo general, una noche de beber y bailar donde el sankie puede exhibir sus habilidades excepcionales de bailes. Esta práctica se repite dependiendo de la longitud de vacaciones de la mujer hasta que se logra el momento de intimidad y empieza el sankipankismo. En este momento, el sankie ya ha formulado un plan detallado de ataque para conseguir dinero como sea posible de su nueva víctima. Un sankie puede determinar que una mujer no llena los requisitos como víctima porque carece de la ingenuidad necesaria. En este caso, el sankie permitirá a la mujer pagar todo durante las vacaciones. Entonces él le paga con favores sexuales. Sin embargo éstas no son las verdaderas víctimas que el sankie está tratando de engañar. Lo que él busca son mujeres emocionalmente débiles que se enamoren de él. Con estas mujeres, el sankie insiste en pagar por sus noches fuera para inspirar y ganar su confianza. Por supuesto, el dinero que él está gastando está siendo suministrado por otras víctimas.
El sankipankismo en Toronto es más sofisticado. Toma un giro más promisorio en cuanto a lo económico. Aquí el sankie utiliza muchas de las mismas tácticas de ataques y las mismas herramientas conquistadoras que aplicó en su país. Exhibiendo un cuerpo atlético, bien vestido, circula las discotecas y otros lugares de interés donde es fácil encontrar mujeres solteras; formando las victimas más fáciles y lucrativas, las viudas, gordas y las viejas deprimidas y sin esperanza.
En Toronto hay diferentes niveles de sankies: está el conformista que su sed se apaga con muy poca agua. Este no vive en grande; se conforma con un par de jovencitas y tres o cinco viejitas, le gusta que lo mimen, que le den dinero para su uso diario, pasearse en los autos de las victimas, que le ayuden a pagar su renta y le compren ropa nueva.
Está el que pretende querer casarse con la victima para luego vivir de ella, tener su propio auto, vivir en su casa pero tener la libertad de seguir sankipankiando. Este invierte, fabrica y viaja mucho a su país. Está también el que pretende ser bonito, elegante y civilizado; no se compara con los demás y es mas sofisticado en sus tácticas sankipankisticas, es posible que hasta tenga su trabajo pero siempre se tira a muerte expresando sus problemas personales y económicos a sus victimas.
Y por ultimo, esta el que no solo busca y conquista mujeres para solicitar actividades sexuales sino que también podría inclinarse por actividades homosexuales; siempre y cuando haya beneficio económico. Este es un sankie bien degenerado con problemas psicológicos de drogas, alcohol y otros.
Espero que la substancia semántica de este escrito no sea sujeto de mal interpretación ya que no inspira la intención de ofender a nadie.
Por: Ramon Gomez (Caballito)


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